Hace unos meses, cuando decidí venir a la India estaba en Italia poniéndome ciego a tagliatelles, calzones y grigliattas misstas. Entonces mi amigo Filippo y yo decidimos comenzar lo que llamamos la dieta indiana: arroz y verduras. Sobra decir que aquello no duro más de tres días. Ya habría tiempo para acostumbrarse cuando no quedara otro remedio.
La verdadera dieta india es un poco distinta: Arroz y Pan. Preparado de mil formas diferentes y acompañado de salsas super picantes. Todas ellas son como fuego en mi boca. Una de mis especialidades favoritas es el Masala Dosa. Una especie de crepe hecha con una pasta de arroz y lentejas que después de fermentar toda una noche, se hace sobre una plancha caliente. Si alguno quiere probarlo, es muy fácil hacerlo.
Ayer desayuné dosa, comí arroz y cené dosa de nuevo. Aunque no suene muy alentador, me estoy acostumbrando muy bien a la comida. Olvidando un par de problemas puntuales, estoy desarrollando una nueva habilidad para coger el arroz con mi mano, derecha, claro. Creo que he perdido ya un par de kilitos y me encuentro fenomenal. Además si hay algo que celebrar siempre se puede conseguir un pollo de estos, al cual desplumarán, despellejarán y cocinarán delante de tus narices.
No os preocupéis que por mucho tiempo que pase aquí, nunca me volveré hinduista. De nadie rechazaré un buen chuletón de ternera gallega cuando regrese a casa.
La verdadera dieta india es un poco distinta: Arroz y Pan. Preparado de mil formas diferentes y acompañado de salsas super picantes. Todas ellas son como fuego en mi boca. Una de mis especialidades favoritas es el Masala Dosa. Una especie de crepe hecha con una pasta de arroz y lentejas que después de fermentar toda una noche, se hace sobre una plancha caliente. Si alguno quiere probarlo, es muy fácil hacerlo.
Ayer desayuné dosa, comí arroz y cené dosa de nuevo. Aunque no suene muy alentador, me estoy acostumbrando muy bien a la comida. Olvidando un par de problemas puntuales, estoy desarrollando una nueva habilidad para coger el arroz con mi mano, derecha, claro. Creo que he perdido ya un par de kilitos y me encuentro fenomenal. Además si hay algo que celebrar siempre se puede conseguir un pollo de estos, al cual desplumarán, despellejarán y cocinarán delante de tus narices.
No os preocupéis que por mucho tiempo que pase aquí, nunca me volveré hinduista. De nadie rechazaré un buen chuletón de ternera gallega cuando regrese a casa.
viva Waldo el melonero...jajaja.
ReplyDeletevalio pedro!
Marchando ese chuletón!!! Un beso enorme!! Qué guay que estés tan bien!!!
ReplyDeletebesos enormes
ReplyDeletea la vuelta, quiero que nos prepares esa masala dosa...
que te rapaste?patillas fuera?manda foto anda...
un beso grande
Peps, hazte de vez en cuando una tortilla de patatas, todo el día comiendo arroz no puede ser bueno.
ReplyDeleteQue guay que actualices tanto!
Un beso fuerte, Covita.
Dentro al bicchiere che c'è?Ha un colore un pò ....strano
ReplyDeleteChiara
Eso más bien parece un kebap de esos que te zampas en un periquito antes de volverte a casa a las mil con Hans!! Seguro que está buenísimo, aunque un poco de pollo seguro que no le vendría mal...
ReplyDeleteYa sabes por donde estará en Julio??? Investiga
Saludos
Ocho me zampaba ahora mismo.
ReplyDeletepëppers
pero la receta està segura ? porquè la quiero hacer en este fin de semana : tengo un concurso de cocina internacional con los chicos erasmus.....espero de no matar a nadie!!!! jajajajajaja
ReplyDeleteAlice
Peter, fantástico que nos mantengas tan al día... La verdad es que el plato tiene una pinta estupenda... A ver si pruebo la receta!
ReplyDeleteUn abrazo
Ildefons...